
EL OFICIOse hereda.
De los sacos de chufas a los Chocolates de Museo. La vida de Albert Soler, contada a través de sus sabores.
Los veranos olían a canela y limón.
Algunos recuerdos empiezan en una playa. Los de Albert empiezan entre sacos de chufas.

Así describe su infancia en la historia de Can Soler: las siestas entre sacos y el aroma de canela y limón cuando besaba a sus padres. El trabajo familiar estaba presente en las cosas más cotidianas, mucho antes de convertirse en una profesión elegida.
En octubre llegaba otro destino. Jijona sustituía los aromas del verano por miel, azúcar y almendra tostada. El calendario de la familia estaba unido a las elaboraciones: helados y turrones, dos temporadas que compartían una misma dedicación.
Pilar y Alberto habían aprendido de la generación anterior. Albert creció dentro de esa continuidad, viendo cómo las recetas y la manera de trabajar pasaban de padres a hijos.
Una familia. Dos estaciones. El mismo oficio.

EL AZÚCAR.Y la magia.
Antes de Navidad, el olor a azúcar quemado anunciaba que las vacaciones estaban cerca.
Albert recuerda la transformación del turrón de yema en manos de su padre. Le parecía increíble que aquel azúcar fuera capaz de cambiar un producto hasta convertirlo en el postre que todos esperaban.
Ese gesto encendió su entusiasmo por aprender. Quería participar en lo que veía hacer a su padre, entenderlo y continuar su legado.
«Mi padre hacía magia».
Albert Soler · recuerdo publicado en su biografía
Primero mirar. Después hacer. Siempre aprender.
Cuando llegó el momento de elegir, Albert ya sabía a qué quería dedicarse.
Había aprendido en casa y continuó formándose para entender cómo una receta podía construir sabores y texturas. La leche, los huevos y el azúcar en un helado; la miel y los frutos secos en un turrón. Cada ingrediente tenía algo que aportar.
La historia del obrador insiste en una idea: respetar los tiempos naturales de cada elaboración. Controlar la temperatura a mano, conocer el punto de cada mezcla y no acelerar el proceso solo para producir más deprisa.


La materia prima
Elegir ingredientes por lo que aportan al sabor.
El gesto
La experiencia para reconocer el punto de cada elaboración.
El tiempo
Dejar que el proceso llegue a donde tiene que llegar.

2019
Campeón de España de heladería artesana
Entender el sabor. Ir un poco más allá.
En 2019, Albert Soler fue campeón de España de heladería artesana. Su relato conecta esa pasión con los mismos ingredientes que le habían acompañado desde niño.
La tradición y la creatividad conviven en su trabajo. Conocer las recetas de siempre permite explorar otras combinaciones sin perder la forma de hacerlas.
Los Chocolates de Museo lo muestran con claridad: seis elaboraciones inspiradas en piezas del Museo de Badalona, un homenaje al patrimonio romano de la ciudad que le vio crecer.
Más de medio siglo · La historia continúa
SIGUEpasando
El legado de Can Soler no acaba en una fecha. Sigue en el helado de un verano, en el turrón que vuelve a una mesa, en una receta conocida y en la emoción de crear una nueva.
Más de cincuenta años compartiendo elaboraciones y recuerdos. Una historia familiar que continúa cada vez que alguien se sienta a disfrutarla.
Relato basado en la información publicada por Can Soler. Algunas fotografías de archivo se han restaurado digitalmente: el detalle reconstruido no equivale a un original de alta resolución.